Inicié mi carrera profesional como tatuador en el 2014, y desde entonces he tenido el privilegio de colaborar con diversos estudios y proyectos alrededor del mundo. Mi trayectoria me ha llevado desde Tenerife hasta ciudades tan vibrantes como Madrid, Bilbao, Valencia y Marbella, extendiéndose incluso a destinos internacionales como Sidney (Australia), diversas ciudades en Estados Unidos –incluyendo New York, Virginia y Los Angeles–.
A lo largo de mi carrera, he trabajado en una amplia variedad de estilos, aunque me especializo en el realismo, al que incorporo un toque personal basado en la ilustración. Cada tatuaje es para mí una obra única, fruto de un proceso creativo en constante evolución y aprendizaje.
Para mí, el tatuaje trasciende la profesión; es una pasión de vida que me impulsa a crecer y perfeccionar mi técnica día a día. Mi compromiso es plasmar en la piel historias, emociones y visiones artísticas, creando piezas que resuenen en el alma de quienes las llevan.